Ser la verdura más hipster es un duro trabajo

INFORMACIÓN IMPORTANTE:

Este contenido ha sido publicado en el pasado. Desde noviembre de 2017 el Mercado de la Buena Vida tiene otro formato. Visita nuestra web para saber más.

La kale col rizada es una de esas verduras que lleva alimentado al ser humano desde hace siglos. Acostumbrada a los climas fríos, fue uno de los alimentos más comunes en Europa hasta que el repollo le rebasó por la derecha allá por la edad Media. Su importancia era tal que, en tiempos de la Antigua Roma, los rebeldes británicos llamaban al mes de febrero Kalemonnath (el mes de la col). Es parte clave de platos tradiciones daneses, alemanes, holandeses y en Portugal no es raro encontrarla en huertos familiares. En España tampoco, aunque es más común verla como planta decorativa dada su resistencia.

2215084299_4569e652ca_b

Seguro que las has visto en alguna jardinera. Coles rizadas decorativas fotografiadas por Terren in Virgina (CC)

Probablemente, todo hubiera seguido igual para esta variante de la col (al parecer, predecesora de la berza y muy parecida al repollo salvaje que cultivaban en la península nuestros antepasados) sino se hubiera puesto de moda. Pero que muy de moda. La kale es oficialmente una verdura hipster -bueno, en realidad fue LA verdura hispter de 2013, pero aquí vamos un poco más despacio-, hecho que la ha convertido en ingrediente ubicuo de cafés y restaurantes de moda; elemento clave de cualquier dieta que quiera llamarse a sí misma saludable; y objeto de todo tipo de recetas, desde base para cerveza artesana a galletas de chocolate.  El plato estrella, con todo, se bebe: los zumos de kale han sido el lo-que-hay-que-hacer de los pasados meses en el planeta modernidad.

Y si es bueno en Brooklyn, es bueno en Hollywood: Gwyneth Palthrow, gurú en esto de ser healthy, la defiende a capa y espada; Jennifer Aniston, Rachel en la serie Friends, se sirvió de ella para ponerse a punto para un papel e incluso la primera dama Michelle Obama recomendó en pleno Saturday Night Life (uno de los programas de humor más populares en Estados Unidos) sustituir las patatas fritas por chips de kale, repletos de omega 3.

Chips de kale col rizada, retratados por Joy (CC)

La pasión por la kale col rizada ha sido tal que tiene hasta día oficial.

Lógicamente, se mascaba la tragedia.

Los escépticos y detractores han surgido tan rápido como su fama: los memes de Ryan Gosling -el actor hipster de referencia con permiso de James Franco- regalando ramos de kale van de móvil en móvil, y ya hay quien se atreve a publicar que esta verdura “puede llegar a matarte“.

tumblr_n0uc5mcQUD1sjtv4oo1_500images

Está claro. Ser el Mario Casas del mundo vegetal es un trabajo muy duro y nunca se puede contentar a todo el mundo pero, siguiendo los sabios consejos de Jim Poe en Australia Food Blog, rompamos una lanza a favor de la col rizada y, por extensión, de sus hermanas coliflor, col de Bruselas y repollo. La col rizada tiene un montón de proteínas -al nivel de la carne o más-, vitaminas, antioxidantes… y le pega a muchos platos, sobre todo ahora que vienen los meses de frío, que son -por cierto- su temporada.  Búsquenla en un rato, la prueban y nos cuentan.