Tu corazón pide sofrito

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Todo son parabienes para la dieta mediterránea. No resulta aventurado asegurar que es la fórmula para una vida saludable pero nadie se había parado a analizar si uno de los pilares de todo guiso mediterráneo que se precie, el sofrito, estaba a la altura.  Hasta ahora. Un equipo de investigadores ha llegado hasta el fondo de la cuestión con espectrometría de masas de alta resolución y este es su resultado: el sofrito, como el resto de la dieta mediterránea, está asociado a la disminución de las enfermedades cardiovasculares. Te damos ideas para un sofrito delicioso.

Los investigadores estudiaron el sofrito más clásico: tomate, cebolla, ajo y aceite. En las muestras analizadas, encontraron al menos 40 tipos de polifenoles, sustancias antioxidantes que son beneficiosas para la salud y asociadas a un menor riesgo de problemas cardiovasculares,  vitamina C y carotenoides, que se relacionan con la prevención de algunos tipos de cáncer, como el de próstata o el de pulmón.

Los científicos se decantan por el aceite de oliva virgen extra

Según los científicos, es todo un ejemplo de que la unión hace la fuerza, y es que el sofrito logra sumar los compuestos biosaludables que tienen cada uno de sus componentes por separado.

En cuanto al aceite con el que sofreír, el equipo se decanta por el aceite de oliva virgen extra y, según sus datos, una proporción del 10% ofrece buenos resultados. Una cantidad que concuerda con la receta tradicional que refleja hasta el diccionario de la RAE:

– sofreír:  Freír un poco o ligeramente algo.

Hasta el animé japonés se pasa la moda del sofrito

En el Mercado de la Buena Vida te ofrecemos las mejores ideas para un sofrito espectacular.