¿Tenemos un móvil sostenible?

Móvil sostenible, smartphone

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 Los actuales móviles inteligentes contienen más tecnología que la que se empleó en el cohete que llevó al hombre a la luna. Han cambiado nuestra forma de relacionarnos con amigos y familia, han ampliado nuestras fuentes de información, nos ayudan en nuestro trabajo e incluso contribuyen a que tengamos una vida más saludable (hay casi 100.000 aplicaciones dedicadas a la salud). Sin embargo, la masiva presencia de los smartphones en nuestro día a día deja su huella en términos ambientales y sociales. ¿Tienes un telefono móvil sostenible?

* Más de 40 materiales distintos.

Para fabricar un móvil son necesarios, como mínimo, 40 tipos de materiales diferentes que se obtienen de sitios tremendamente alejados unos de otros: Congo, Chile, Australia… No obstante, China se lleva la palma: aproximadamente 22 de esos 40 componentes se extraen en su radio de acción ¿Qué tipo de materiales son? Muchos de ellos son minerales como el cobalto, el cobre o la bauxita… Y vienen con mochila. Según Ingenieros sin Fronteras, muchos de estos materiales están asociados a conflictos armados o condiciones laborales abusivas. Es, por ejemplo, el caso del cobalto que se emplea para las baterías recargables que, casi en un 50%, se extrae de forma artesanal en la República Democrática del Congo. Las ONG llevan años denunciando que la extracción de éste y otros minerales está vinculada a conflictos armados, violación de derechos humanos y pésimas condiciones laborales de los mineros, que suelen trabajar sin seguridad y expuestos a un alto nivel de contaminantes.

* Tierras raras.

Aunque se les llame así, en realidad son metales. Estos desconocidos 17 elementos químicos, con nombres como neodimio o europio, son escasos y difíciles de extraer. Sin embargo, se han convertido en un ingrediente indispensable de smartphones y de otros muchos aparatos electrónicos domésticos o nuevos ingenios, desde aerogeneradores a coches híbridos. Casi el 90% de la producción se concentra en China, especialmente en la Mongolia interior ¿Por qué? No sólo es por la existencia de yacimientos sino por sus menores restricciones ambientales, señalan los expertos. Y es que por cada tonelada de tierras raras extraída se generan otras 200 de residuos químicos y, en ocasiones, radioactivos. La  ciudad china de Baotou, donde se ubica un enorme lago de aguas contaminadas, es para muchos el vivo ejemplo de los estragos que generan estas prácticas.

Ayuda escoger móviles más sencillos, sin tantas prestaciones

¿Qué hacer? Para Ingenieros sin Fronteras,  “una Electrónica Ética está compuesta por minerales libres de conflicto, extraídos en minas que respetan los derechos humanos y laborales de sus trabajadores, y cuyos beneficios redundan en la población local”. También ayuda escoger móviles más sencillos, sin tantas prestaciones que precisan de este tipo de materiales. Por ejemplo, ¿es necesario que nuestro móvil vibre? Eso se preguntaba Enrique Montero, profesor de Tecnología Electrónica de la Universidad de Cádiz, en el pasado Conama.

Tierras Raras

Zona de ensamblaje

Después de extraer y procesar todos estos materiales, alguien los tiene que fabricar los circuitos y  ensamblar los materiales para dar forma al móvil. Al igual que ocurre con otros muchos aparatos electrónicos, la producción de las máquinas se suele subcontratar en países asiáticos. Se calcula que una única empresa domina el 40% de toda la producción de algunos de los smartphones y e-readers más populares. Emplea en China a más de un millón de personas que cobran poco menos de dos euros a la hora en turnos de unas 12 horas.

Quienes apuestan por la producción de móviles sostenibles recomiendan aparatos fabricados en ambientes productivos donde los derechos de los trabajadores estén garantizados en todas las fases de fabricación del móvil y no solo en las de diseño o programación.

* Vida útil

Mucho se ha dicho (y denunciado) sobre la obsolescencia programada de los aparatos electrónicos, concebidos para ‘autoestropearse’ pasado un tiempo, aunque no siempre esta es la razón por la que cambiamos de teléfono móvil: un mal uso o, simplemente, el deseo o necesidad de tener un aparato con mayores prestaciones acorta la vida útil de nuestros smartphones. Llegado el momento, lo recomendable -aseguran quienes saben de esto- es vender, regalar o donar el móvil que no vayamos a utilizar y, en última instancia, reciclarlo en lugar de dejarlo abandonado en un cajón. Tirarlo a la basura no debería ser una opción, pues muchos de los componentes son tóxicos y potencialmente nocivos para el medioambiente.

Ingenieros Sin Fronteras llama la atención sobre otra cuestión: el sector informal. A menudo, productos electrónicos de países desarrollados se declaran reutilizables para exportarse a Asia o África. Allí, lejos de usarse, pasan al reciclado del sector informal: los aparatos se desmontan, se extraen los metales valiosos y se quema el resto. Esta industria, de nuevo, está en el punto de mira por violación de derechos humanos, laborales y medioambientales.

* ¿Existe el telefono móvil sostenible?

Hasta los chicos de Fairphone, un popular smartphone justo que rehuye de minerales en zonas de conflicto y que asegura cumplir con los derechos laborales de sus trabajadores en China, reconocen que estamos lejos de tener en nuestras manos un teléfono sostenible verdaderamente justo. Iniciativas como ésta o el sistema de certificado TCo están trabajando para avanzar hacia el telefono móvil sostenible.

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