El plástico es uno de los materiales más contaminantes en el mundo y también uno de los más usados diariamente, por lo que aparecen en prácticamente cualquier lugar, incluso en nuestra comida diaria. Cada plato que cocinamos y comemos contiene alrededor de 100 micropartículas de plástico, microplásticos según la universidad de Heriot-Watt. Así mismo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) también señala que hay presencia de microplásticos en alimentos marinos.

La OCU ha analizado 102 alimentos de origen marino, de los que 69 contenían microplásticos. Los moluscos lo presentan en un 71% seguidos de los crustáceos y la sal con el 66%. En el caso de la sal, los microplásticos provienen del ambiente y no del envase, pues varias muestras tuvieron los mismos resultados a pesar de que su envase era distinto. En cuanto a los moluscos, deben ser depurados antes de su consumo humano, debido a la alta cantidad de microplásticos obtenidos en las muestras. La presencia de microplásticos en los crustáceos se reduce cuando están pelados y no se han encontrado diferencias significativas entre la pesca salvaje y la acuicultura.

Los océanos son el medio ambiente en el que mayor presencia de microplásticos hay, ya que se han convertido en auténticos vertederos, lo que no sólo afecta de manera ambiental, también a la pesca y el turismo.

Por otra parte, también se presentan microplásticos en la alimentación en el hogar, que pueden provenir de la descomposición de telas sintéticas presentes, por ejemplo en sofás o cortinas, incluso la ropa, entre otros, que pueden caer en la comida. Estas cantidades son bastantes altas, ya que un ser humano puede llegar a ingerir sin darse cuenta entre 14.751 y 68.400 micropartículas de plástico al año.

Nuestro organismo no está preparado para la ingesta de microplásticos, pudiendo suponer un elevado riesgo para la salud humana. Para evitar la presencia, podemos realizar distintos pasos:

  • Comprar a granel para evitar el envasado de plástico o prioriza otro tipo de materiales como cartón.
  • Usa bolsas reutilizables en la compra
  • Eliminar productos no reutilizables como vasos desechables, pajitas, cubiertos de plástico…
  • Optar por prendas de fibras naturales en lugar de sintéticas
  • Abre las ventanas
  • Aspira, barre y limpia regularmente
  • Usa humidificadores de aire
  • Ten un Spray con agua y bicarbonato sódico, refrescará y desinfectará el aire.
  • Quítate los zapatos al entrar a casa y no andes con ellos.

Por todo ello, reciclar y reutilizar sigue siendo la vía más adecuada para reducir la fabricación de plásticos y, por consecuencia, la aparición de microplásticos en los alimentos.